Tratamiento de los esguinces en el campo de juego

Los esguinces se han catalogado como una de las lesiones más comunes que sufren los futbolistas. Es por esta razón que los entrenadores deben estar preparados para prestar la mejor atención en el campo de juego.

Es frecuente que los jugadores de fútbol presenten esguinces cuando ejecutan sus entrenamientos o juegos. Dichas lesiones que acompañan al atleta durante casi toda su carrera son producidas por desgarros en las fibras de los ligamentos. Tales estructuras se encuentran entre las articulaciones y los huesos. Su función es mantener unida la anatomía de la zona en el lugar correcto.

Sugerencias de fisioterapia para el tratamiento de lesiones por esguinces

Aunque se trata de un daño controlable es preciso atender la lesión de forma adecuada con la finalidad de que no limite por demasiado tiempo las actividades del jugador. Una manera muy efectiva de hacerlo es aplicando el método R.I.C.E. en sus siglas en inglés, que traduce por Reposo de Hielo por Compresión y Elevación:

  • Reposo: dependiendo de la gravedad del esguince, los fisioterapeutas recomiendan un lapso de reposo para restaurar las fibras. Este periodo de tiempo puede ir desde las 48 a las 72 horas. Los futbolistas suelen tener esguinces de tobillo debido a que realizan múltiples maniobras con los pies. En ese caso se podría realizar algún ejercicio para evitar la disminución en el rendimiento cardiovascular como por ejemplo el trabajo en la bicicleta fija sin resistencia.
  • Hielo: colocar una fuente de frio en el lugar del esguince puede acelerar la desinflamación del ligamento y el tejido circundante. Asimismo, contribuye al alivio del dolor en tanto que adormece un poco la zona afectada. Si no se tiene a la mano hielo, es válido colocar un paño con agua fría o utilizar la inmersión en agua con hielo. Es muy importante asegurarse de no poner hielo directamente sobre la lesión puesto que podría causar una quemadura. El tiempo de exposición al frio no debe exceder los 20 minutos con 4 u 8 sesiones al día durante las primeras 48 horas.
  • Comprimir: cuando el ligamento sufre un desgarro supone un mayor esfuerzo mantener unidos los huesos y cartílagos. Para darle descanso a la fibra es necesario hacer compresión alrededor de ella con la ayuda de una venda, banda elástica o cualquier tela que sostenga las estructuras anatómicas que allí se encuentran. Las mangas de neopreno son las más efectivas para tratar los esguinces.
  • Elevar: poner la extremidad en una posición superior a la altura del corazón previene la inflamación. Uno de los rasgos característicos del esguince es que hincha la articulación en pocos minutos, por lo que la elevación es una perfecta solución para catalizar el proceso de sanación. Igualmente, el tiempo aconsejado para esta fase no debe pasar los 25 minutos.

Otras consideraciones

El lapso de recuperación de un esguince varía de acuerdo a la gravedad del mismo. Estas lesiones se clasifican en parciales y totales de modo que su curación puede tardar días o meses en la peor circunstancia. El instructor debe estar atento a los síntomas que indiquen un daño grave en el ligamento como dolor insoportable, músculos entumecidos y dificultad para mover la extremidad. Un tratamiento postergado puede causar dolores crónicos en la articulación limitando así el desenvolvimiento del atleta. 


Se destaca también que estos tratamientos también son aplicables no sólo al ámbito deportivo sino a cualquier movimiento o situación que lleve a un esguince. Por lo tanto, son oportunos estos consejos siguiendo las indicaciones de RICE.

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