Perfil biotípico de un portero

Las cualidades físicas de los atletas condicionan su estatus dentro del equipo. El biotipo de los porteros figura como uno de los más rigurosos en el mundo del fútbol.

Los biotipos, en lo que refiere al deporte, corresponde a rasgos tanto morfológicos y fisiológicos del cuerpo humano que representan a una disciplina. Esta clasificación también responde a características físicas que reflejan una aptitud natural para ejecutar algunas actividades específicas dentro del deporte.


En el fútbol los jugadores pasan por un proceso de reclutamiento que toma en cuenta los biotipos para asignar los puestos en el campo. La figura del portero es una de las más analizadas porque se trata de solo un jugador que debe desempeñar la tarea más importante. Por tanto, el perfil biotípico al que se debe apegar este sujeto es muy riguroso.

Los aspectos considerados en el reclutamiento

  • Estatura: la tendencia en selecciones europeas y americanas ha sido apuntar hacia personas cercanas a 1,90 cm. La altura requerida se encuentra en una categoría elevada porque influye directamente en la trayectoria vertical del juego aéreo. Los jugadores más bajos tienen menos oportunidades de cubrir el espacio si la reacción no se produce en el momento indicado. Para calcularla, se ha tomado como referencia las dimensiones de la arquería (7,32m de ancho por 2,44m de altura) que en proporción dan como resultado aproximado dicha estatura.
  • Peso corporal: el promedio está situado entre 80 y 90 kilogramos, sin embargo, últimamente se ha observado una inclinación a elegir deportistas con un peso por debajo de la media. Los porteros de menor peso muestran mayor agilidad y velocidad en el desplazamiento. La habilidad de salto se ve afectada por el sobrepeso. De hecho, puede generar problemas en las rodillas como desgaste de los meniscos o daño en la rótula.
  • Envergadura: es una medida que se obtiene como resultado de la longitud que existe entre el dedo medio de la mano izquierda y el dedo medio de la mano derecha colocando los brazos horizontalmente extendidos a 90 grados. Este parámetro tiene una relevancia vital al momento de estirar los brazos con la finalidad de atrapar el balón dentro de la portería. Aunque esto es así, la envergadura no suele ser un rasgo tan determinante como los dos anteriores.

Ventajas de seleccionar el biotipo adecuado

  • Mayor alcance en el arco de la portería con tan solo estar presente en ella.
  • Alcance dinámico más eficaz. Esto quiere decir que al volar, saltar y desplazarse habrá una mejor cobertura.
  • Reducción de la cantidad del espacio necesario para ejecutar la acción en el momento preciso.
  • Optimización de la visibilidad cuando los jugadores se acumulan frente a la portería.
  • Presión psicológica generada en el adversario por la presencia física.

Consideraciones finales sobre los porteros

Las características antes mencionadas son las principales, a pesar de ello, se pueden adicionar el Índice de Masa Corporal y el somatotipo (endomorfo, mesomorfo y ectomorfo). Una de las grandes preguntas en el fútbol es si el biotipo es un aspecto decisivo cuando se trata de elegir al mejor portero. Sin duda los rasgos corporales influyen en el rendimiento del jugador, pero no constituyen un factor determinante. Durante la década del 80 hasta los años 90 hubo arqueros como Arconada, Paco Buyo o Jorge Campos, quienes tuvieron una labor exitosa sin contar con la altura estándar.

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