La importancia de una buena relación entre el entrenador y el capitán

Tener al capitán adecuado para un equipo de fútbol en concreto es una tarea complicada para el cuerpo técnico. Una vez superada esta decisión vital para el equipo, surge un nuevo objetivo: conseguir una buena relación entre capitán y entrenador.

En su día hablamos de la importancia que tiene el jugador que ejerce de capitán en un equipo de fútbol. Vimos también que cualquier miembro de la plantilla puede realizar esta vital función independientemente de que sea defensa, centrocampista, delantero o portero. Esto atiende normalmente a razones que poco tienen que ver con la calidad de los jugadores o con sus prestaciones ténicas o tácticas. La figura del capitán sobresaldrá por el encima del resto porque potenciará una serie de valores y hábitos aplicables también a la vida en general como el compromiso, el sacrificio, el compañerismo o el respeto. Si un entrenador dispone de una plantilla en la que cada jugador va adquiriendo estas conductas, es probable que la relevancia de la técnica pase a un segundo lugar a pesar de que seguro que esta también irá mejorando.


Por lo tanto, una vez observadas las características de cualquier capitán, el entrenador y miembros del cuerpo técnico tienen como uno de sus objetivos principales crear una buena relación entre ellos y el capitán de su equipo. No solo porque el capitán puede acabar siendo una extensión del entrenador dentro del terreno de juego sino porque la relación con el resto de la plantilla será mejor si con el "representante" de los jugadores también los es. Además, si el resto del equipo ve que el capitán muestra admiración, respeto y confianza hacia el cuerpo técnico, es más fácil que ellos también se sientan así.

Alternativas para conseguir una buena relación entrenador-capitán

Los entrenadores deben poner de su parte para conseguir que su relación con el capitán o capitanes sea lo más beneficiosa posible para el equipo. Sin importar quién ha escogido al jugador que llevará el brazalete, el cuerpo técnico debe trabajar en ese objetivo para que el capitán reme en la misma dirección.


  • Feedback: es importante que el entrenador sepa qué piensa el capitán, cómo ve al equipo, qué cosas cambiaría relacionadas con la estrategia, con los entrenamientos o con las actividades complementarias del equipo, etc. Esas conversaciones privadas constantes ayudarán al cuerpo técnico a entener a todo el equipo y a ir modificando en la medida de lo posible ciertos aspectos.
  • Exigir de manera adecuada: el cuerpo técnico no debería exigir al capitan ni más ni menos que al resto de sus compañeros en lo que al reglamento básico se refiere. Es cierto que el capitán tiene unas funciones complementarias para conseguir un mejor desarrollo del equipo pero no se le puede reclamar que marque más goles o pare todos los disparos.
  • Transmitir confianza: el entrenador debe transmitir a su capitán la sensación de que este es realmente importante para el equipo y que se tiene convicción en sus tareas como guía del equipo dentro del campo.
  • Enseñar con el ejemplo: si el entrenador trata con respeto al capitán, tendrá más opciones de llevarse bien con él y de que este se comporte así con el resto de compañeros. Lo mismo ocurrirá si el entrenador es consecuente en sus decisiones, es firme pero justo y demuestra respeto por su profesión como entrenador y formador.


Si los miembros del cuerpo técnico consiguen potenciar estas y otras opciones, la afinidad con el capitán se verá recompensada y sus funciones como entrenadores también se verán beneficiadas porque se conseguirá alcanzar uno de los objetivos básicos lo que implicará poder poner más empeño en otras tareas.

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