Estrategias de motivación para un equipo de fútbol antes de un partido difícil

Revisa estos consejos para que no exista un rival que desmotive a tu equipo durante un juego difícil. Haz que los jugadores confíen en sus aptitudes poniendo en práctica sencillas tácticas de entrenamiento psicológico.

El éxito de un equipo de fútbol no solo se construye con un arduo trabajo físico. De hecho, las emociones pueden arruinar toda la constancia puesta en el mejoramiento corporal cuando se avecina un gran reto. Es por esta razón que los instructores y entrenadores deben hacer que sus jugadores controlen el estrés antes de cada partido.


Charla táctica

Antes de pronunciar un discurso, debes hacer un repaso de todas las estrategias estudiadas durante los meses de preparación en 20 minutos. Una revisión racional de lo que se ha aprendido le proporcionará al equipo un suelo firme donde puede apoyarse antes de enfrentar a un rival poderoso. Esto elevará la seguridad de los jugadores al saber que no salen vacíos al campo, sino que los acompaña una valiosa mochila de herramientas eficaces.


Un refrescamiento de las estrategias aprendidas provoca que la mente de los chicos se enfoque en objetivos específicos a alcanzar. En consecuencia, no habrá lugar para divagaciones emotivas que solo pueden sabotear el esfuerzo que ha puesto cada jugador en mejorar su actuación en el campo. Con estas metas en mente, cada individuo saldrá a buscar oportunidades para aplicar los conocimientos.


Es de vital importancia que el entrenador se apegue a la realidad de la circunstancia. Esto quiere decir que en los consejos tácticos se deben tomar en cuenta tanto a las fortalezas como a las debilidades del contrincante. Hacer énfasis en demasiadas debilidades podría fomentar un exceso de confianza que conduciría al equipo a una probable derrota.     


Charla motivacional

Ésta es la parte favorita de los entrenadores porque tienen un espacio para desplegar mensajes inspiradores al equipo. Sin embargo, es un error común que se genere un exceso de información que termina por exacerbar los ánimos favoreciendo a la distracción. De modo que lo ideal es pronunciar un discurso corto que no supere los cinco minutos antes del partido.


Se debe evitar ser repetitivos en las ideas que se mencionan porque esto ocasiona una sobrecarga en el cerebro que bloquea las acciones racionales. Su contenido debe liberar las tensiones negativas estimulando la salida al juego. Por ende, se recomienda que el instructor controle su tono de voz para no exaltar en exceso las emociones de los jugadores. Las oraciones deben sonar de manera contundente, pero se deben impedir los gritos porque son contraproducentes.


Herramientas audiovisuales


Un recurso que suele ser de mucha ayuda es colocar un video motivacional. El entrenador puede arreglar un material sintético con algunas ideas importantes que desee resaltar. Por ejemplo, las victorias y medallas ganadas o las fortalezas de sus jugadores. Pero, si lo prefiere, puede también repasar estrategias con acompañamiento de pizarras, cartas, ilustraciones, fotos.


En estas dos clases de charlas están condensados ambos aspectos de la personalidad humana: racionalidad y emotividad. Antes de salir a enfrentarnos con grandes retos es necesario mantenerlos en equilibrio. En labor del entrenador perseguir e inculcar motivación en los jugadores. Precisamente, la finalidad de estos consejos es buscar un punto medio desde el cual se exploten favorablemente estas cualidades. 

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