El tendón de Aquiles: ¿el punto débil de los jugadores de fútbol?

Uno de los elementos de la anatomía que más se esfuerza a la hora del entrenamiento es el tendón de Aquiles. Es por esto que resulta útil saber toda la información posible acerca de ello.

Las personas que se dedican a jugar futbol son propensas a padecer lesiones en el tendón de Aquiles. Esto se debe a que dicha estructura anatómica nace en el talón, haciendo la función de conectar los músculos de la pantorrilla con los huesos ubicados en la base del talón.


Por tanto, es un punto de suma importancia para realizar cualquier movimiento, incluso es necesario cuando el individuo desea mantenerse de pie. Los futbolistas, y atletas en general, emplean este mecanismo 50 veces más que la mayoría de la gente. En consecuencia, el riesgo de daño es muy elevado, de modo que es preciso tener en cuenta algunos datos importantes al respecto.

Causas y síntomas

El tendón de Aquiles puede lesionarse ocasionando dos patologías. Una de ellas es la tendinopatía o entesitis y se debe al desgaste en las fibras del tendón. Semejante daño tiene múltiples causas:

  • Sobre entrenamiento: cuando los futbolistas están sometidos a un nivel de preparación exigente el tendón suele sufrir un desgaste considerable. La razón por la cual sucede es que las fibras no tienen el tiempo adecuado para adaptarse a la nueva demanda. Esto se conoce en fisioterapia como estrés repetitivo porque el tendón se estira hasta generar un fallo en el movimiento.
  • Superficies ásperas: correr, trotar o caminar en suelos irregulares como el campo de juego provoca inflamación en el tendón. Las superficies rugosas generan un impacto directo en tanto que las fibras deben acoplarse constantemente a las depresiones del piso. Este movimiento de acoplamiento genera una mecánica forzada en el tendón porque se dobla cada vez que intenta buscar estabilidad.

¿Cómo reflejarían los síntomas de daños en los tendones y el talón?

La sintomatología de la entesitis es inflamación de la zona compuesta por el talón y la pantorrilla. Adicionalmente, la hinchazón viene acompañada de un dolor agudo que se incrementa en las siguientes horas si no es tratado de manera adecuada.

   

Otra lesión común es la rotura del tendón de Aquiles. Los dos factores mencionados anteriormente pueden contribuir a esta segunda fase de la patología. El corte puede ser parcial pues una parte del tendón puede quedar unida, o total, que sucede cuando se rompe por completo con un movimiento. Los síntomas son similares a los de la tendinopatía, solo que en este caso se presentan de un modo más grave y notorio. Las roturas totales se diagnostican porque el jugador no consigue ponerse de puntillas, pierde fuerza para estar parado y también por la imposibilidad de doblar el pie hacia abajo.

¿Qué se podría entender sobre el problema en los tendones?

Este tipo de lesiones son inevitables en muchas ocasiones dado que el atleta cumple con un programa de entrenamiento que se traduce en un trabajo extremo para el organismo. Los futbolistas jóvenes aumentan su nivel en cortos periodos de tiempo, por lo que son más susceptibles a sufrir molestias en el tendón de Aquiles. Lo que pudiese resultar efectivo es alargar los lapsos de acondicionamiento con la finalidad de que el cuerpo se ajuste a los nuevos retos. Asimismo, es recomendable realizar al menos 20 minutos de estiramiento después de cada calentamiento.

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