El fútbol y las conductas que deberíamos cambiar

Hay ciertos comportamientos en el fútbol que adquirimos desde niños y que quizás tenemos que plantear cambiarlos o intentar reducirlos. El fútbol es demasiado bonito como para quitarle brillo con un cierto tipo de acciones.

Durante cualquier partido de las primeras divisiones del fútbol profesional tanto masculina como femenina, podemos ver como muchos de los jugadores de cualquier equipo tienen ciertas actitudes o compartamientos que a día de hoy nos parecen normales. Si nos paramos un momento a pensar y lo analizamos, son conductas que estamos habituados a presenciar en todos los partidos. Y el principal problema es que incluso también lo podemos ver en partidos de categorías inferiores de cualquier nivel.

Quizás este es el momento para preguntarse: de qué tipo de hábitos o conductas estamos hablando? Pues lamentablemente son acciones que todos conocemos y que por desgracia hemos llevado a cabo la mayoría de las personas que hemos jugado a fútbol alguna vez en nuestra vida. Acciones como perder el tiempo o engañar al árbitro están a la orden del día y lo perjudicial en este caso es que los niños más pequeños las toman como ejemplo porque las ven cada semana en los partidos que juegan sus ídolos.

Intentar engañar al árbitro

Esta acción engloba varios comportamientos distintos y quizás es en la primera en la que tendríamos que centrarnos para reeducar a los futuros jugadores. Durante los partidos hay muchos momentos en los que se prentende engañar al árbitro: cometes una falta al rival, y sabiendo que la has hecho, pretendes engañar al colegiado diciendo lo contrario. O al revés, le dices que un jugador del otro equipo te ha hecho falta cuando sabes perfectamente que no ha sido así. Lo mismo pasa en acciones en las que el balón sale fuera o sale rebotado y en las que acabas quejándote sabiendo que no tienes razón y pretendiendo engañar al árbitro.

Faltar el respeto al árbitro

Además de intentar influir en las decisiones de los colegiados, y por suerte quizás en menor medida, en muchas ocasiones se acaba insultando o faltando el respeto al árbitro por cómo ha juzgado una acción en la que, como es lógico, nosotros discrepamos. Es perfectamente normal que tengamos otro criterio, pero lo que no se puede permitir es que en categorías con niños y niñas pequeños se acabe ofendiendo al árbitro. Esto es lo que ven los más jóvenes y se acostumbran a que este tipo de acciones van asociadas al fútbol: además de dar un buen pase también le tenemos que decir alguna cosa al árbitro?

Perder tiempo

La “pérdida del tiempo” es una de las conductas que más se dan especialmente cuando queda poco para que se acabe el partido y uno de los dos equipos va ganando. Está claro que si vas ganando no tienes la necesidad de ir corriendo a sacar un saque de esquina, pero es una actitud que la vamos adquiriendo desde pequeños y que indirectamente puede quitarle valor al esfuerzo previo y a la posible victoria.

Como decíamos antes, estas prácticas están presentes en la mayoría de los partidos e incluso en muchos ejercicios que se realizan durante los entrenamientos. Son procedimientos dentro de la práctica del fútbol que tendríamos que intentar, cómo mínimo, reducir. En este punto, también hay que entender la situación global de un partido en concreto, la presión, la tensión... que provocan que en ciertas ocasiones se puedan cometer acciones como las que comentábamos antes. Pero, y este es el punto clave, cometemos estas acciones por costumbre, por lo que deberemos ir cambiando estás rutinas o hábitos desde el momento en el que se dan los primeros pasos dentro del fútbol.

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