El fútbol femenino y su creciente relevancia

Afortunadamente podemos observar como el fútbol femenino ha ido creciendo en importancia y presencia en los medios en los últimos años. El camino no ha hecho más que empezar pero nos encontramos ante un buen momento para el deporte femenino en general.

Hasta hace no mucho tiempo, el fútbol y el deporte femenino en general no tenía la presencia que realmente se merecía en los medios de comunicación. En muchas ocasiones se pasaban por alto logros y hazañas históricas de muchas de nuestras deportistas, lo que dificultaba todavía más sus carreras en el deporte profesional. Por suerte, durante los últimos años esta situación está cambiando y particularmente el fútbol español está viviendo uno de sus mejores momentos. Las ligas juveniles están creciendo y las licencias federativas están en continuo aumento. Cada vez hay un mayor número de entrenadoras cualificadas y de jugadoras profesionales y semiprofesionales y, por ejemplo, las audiencias de la primera división nacional baten récords temporada tras temporada. Y aunque todavía hay muchísimas cosas por mejorar para poder constatar una verdadera igualdad con el fútbol masculino, el trabajo de los últimos años está dando sus frutos.


Aunque estos datos introductorios están un poco lejos de los principales objetivos de cada entrenador que es transmitir ciertos valores a los más jóvenes y conseguir que aprendan jugando al deporte que más les apasiona, es bueno parar a pensar que las metas ideales para el fútbol femenino también se empiezan a conseguir desde el fútbol base. Por eso es bueno recordar ciertas ideas para que cada club y cada entrenador y entrenadora ayude con su labor diaria a conseguir esos objetivos mayores a largo plazo.


Ideas fundamentales a potenciar en el fútbol base femenino


  • Incrementar el número de equipos femeninos en el club. Crear una identidad de club que implique tener más equipos femeninos o como mínimo más niñas jugando en sus equipos.
  • Incrementar el número de entrenadoras en general y dentro de los cuerpos técnicos. Aumentar también el cómputo total de entrenadoras a cargo de equipos masculinos.
  • Incrementar la presencia de mujeres en las directivas y en las funciones de coordinación y gestión.
  • Transmitir ciertos valores desde el principio y considerarlos como los principales: igualdad y respeto.



Este conjunto de acciones tiene unos objetivos alcanzables y con resultados muy prometedores, pero es un camino a recorrer con mucha paciencia para trabajarlas desde la base y día a día. Son conductas que pueden y deben potenciar todas las personas relacionadas con el fútbol y la mejor manera para llevarlas a cabo es mediante el ejemplo en todas sus tareas.





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