Descansar apoyando las manos en las rodillas ayuda a los jugadores a recuperarse (resultados de una nueva investigación)

Los expertos en instrucción deportiva han estado investigando sobre los métodos más efectivos para la recuperación rápida durante el entrenamiento HIIT. Dos ejercicios se muestran como los adecuados para restablecer el equilibrio del atleta futbolista.

La recuperación es un proceso que devuelve al cuerpo a un estado de equilibrio u homeostasis mediante efectos químicos de autorregulación. Cuando un atleta es sometido a un entrenamiento HIIT (High Intensity Interval Trainning) la curva del esfuerzo cardiovascular aumenta, dificultando la capacidad orgánica de volver a su estado normal.


Es por esta razón que cinco investigadores especializados en diversas áreas han realizado un estudio que arroja resultados interesantes. Para ejecutarlo tomaron a 20 jugadoras universitarias de futbol, las cuales fueron probadas en dos posturas de recuperación. El análisis está publicado en la revista Transnational Journal perteneciente al American College of Sports Medicine.

Procedimiento de la investigación

Los sujetos seleccionados fueron examinados minuciosamente para recabar algunos resultados acerca de su condición fisiológica. Las características tomadas en consideración estuvieron conformadas por:

  • El índice de masa corporal.
  • La capacidad vital.
  • El volumen expirado forzado durante 1 segundo.
  • El volumen expirado forzado en 1 segundo en relación a la capacidad vital.
  • Ventilación voluntaria máxima.


Todos estos factores son mediciones que arrojan un diagnóstico sobre la respuesta pulmonar ante la actividad física intensa. El volumen de aire que entra y sale es un indicador que pone en evidencia el nivel de fatiga que sufre el cuerpo. Una vez hecho esto, se pidió a las participantes que realizaran ejercicios HIIT de cuatro intervalos de carrera en una caminadora durante 4 minutos con un descanso pasivo de 3 minutos. En este tiempo de recuperación las jugadoras hicieron dos posiciones. Un grupo se mantuvo de pie con ambas manos en la cabeza formando un triángulo con los brazos, mientras el otro separaba las piernas apoyando las manos en las rodillas, inclinando ligeramente la cabeza y haciendo una flexión torácica de al menos 10 grados.

Resultados

El estudio arrojó que la mejor postura para recuperar la homeostasis entre intervalos es la de manos a la rodilla. Los investigadores pudieron demostrar que la recuperación de frecuencia cardíaca (HRR) fue más inmediata que en la postura de pie. Aunado a ello, la respuesta respiratoria logró normalizarse en un tiempo reducido, permitiendo así que el individuo pudiese enfrentar el siguiente ejercicio con mayor fortaleza. La explicación de los resultados no está clara, pero se presume que influye positivamente en sistema nervioso parasimpático.


Buscar una recuperación rápida es la meta de muchos deportistas porque les permite realizar un esfuerzo físico con menos fatiga. A pesar de que ésta es la finalidad, una adecuada recuperación disminuye el riesgo de lesiones severas. El tiempo de descanso es crucial para que el musculo repare sus depósitos de energía que utilizará para rendir en la siguiente jornada. Cuando esto no sucede, se corre el riesgo de generar desgarros, calambres, roturas en los tendones, entre otras condiciones indeseables que se pueden evitar con tan solo adquirir la posición de manos a la rodilla.

Volver
Contenido relacionado