Consejos para manejar el estrés en tu equipo de fútbol base

El estrés por el entrenamiento constante es uno de los factores que más entorpecen la disciplina deportiva. Con algunos cambios en la rutina diaria, los instructores pueden disminuir el impacto de dicho obstáculo.

Lejos de lo que se piensa, y por sorprendente que pueda parecer, el peor enemigo de los entrenamientos futbolísticos en equipos jóvenes no es el desgaste físico. De hecho, está comprobado en diferentes instancias del análisis especializado por psicólogos en el área deportiva que el estrés figura como uno de los factores determinantes con respecto a la motivación de los jugadores.


Este estado mental se denomina “Burn Out” y el síntoma más común con el que se puede identificar es la ausencia de constancia. El Consejo Panamericano de Educación Física afirmó que el 60 por ciento de los jóvenes futbolistas en Australia abandona la disciplina por estrés.

Puntos a considerar para evitar la deserción de los jugadores

Para evitar que estas cifras incrementen es necesario que los instructores consideren algunos puntos:

  • Evitar el sobre entrenamiento: con frecuencia los jóvenes se sienten frustrados al no sentirse capaces de cumplir con las expectativas de entrenamiento. Tal situación se presenta cuando los estándares de exigencia son tan altos que el jugador se retira desanimado. Este problema se puede solucionar haciendo jornadas de trabajo físico cortas pero intensas. Asimismo, es preciso aumentar el nivel de acuerdo a lo que cada individuo pueda soportar, exceder el límite es un error. De esa forma, los atletas tendrán la oportunidad de rendir durante todo el esfuerzo consiguiendo los objetivos propuestos.
  • Cambiar las rutinas: el aburrimiento es un aspecto que contribuye a entrar en situaciones de estrés. Los jóvenes aun no tienen la capacidad de percibir la disciplina deportiva como algo que está fuera del ámbito recreativo. Es por esta razón que el entrenador debe tratar de hacer cambios en las rutinas. Incluso podría plantearse un programa que incorpore cierto efecto lúdico a la preparación diaria. También es válido emplear la estrategia de la recompensa que puede ser un partido amistoso u obtener titularidad en ciertos juegos.
  • La relajación post entrenamiento: es común que en algunas ocasiones los instructores no tomen un espacio para realizar actividades de relajación. Cuando los jóvenes están sometidos a una carga física constante sin ningún momento para liberar la tensión los músculos, se mantienen contraídos durante el sueño. Ante esta situación, la reparación de las fibras se dificulta porque, al no estar en reposo, éstas no pueden ser sanadas. Una táctica para remediarlo es hacer dinámicas que combinen la meditación y la respiración controlada. Aunado a ello, se podrían pensar actividades manuales como el origami, el dibujo, excursiones, la pintura u otra circunstancia que incentive la concentración en el momento presente.

Lo importante de considerar el Burn Out

El “Burn Out” tiene consecuencias que pueden manifestarse en la mente y en el cuerpo. El índice de estrés deportivo tiende a somatizarse limitando la consecución del entrenamiento. La sintomatología a veces se oculta detrás de los vómitos, la hiperventilación, el estrés o el agotamiento. El impacto psicológico es visible a través de reacciones pesimistas, irritabilidad y la inconstancia. Es el trabajo de los instructores diagnosticar el estrés a tiempo tomando en cuenta estos indicadores. Sin embargo, la mejor respuesta es prevenir aplicando los consejos revisados anteriormente. La creatividad es una cualidad que puede ayudar en situaciones de tensión, lo jóvenes siempre están receptivos a una sorpresa agradable por parte de sus mentores.

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