Conductas que los entrenadores deberían dinamizar durante los partidos

Los entrenadores deben tratar de modificar rápidamente los posibles errores que se dan durante el transcurso de los partidos comunicándose con sus jugadores pero también tienen que potenciar ciertas conductas cuando manifiestan las órdenes a su plantilla.

Todos sabemos que desde que da comienzo un partido, la mayoría de entrenadores empiezan a dar distintas órdenes a los jugadores que están dentro del terreno de juego. Esta actitud puede ser un síntoma que demuestra que el entrenador también esta metido en el partido desde el principio y puede ayudar a la plantilla a mantenerse concentrada y entregada al máximo. Además, y en función de cada partido y de cada momento, la estretegia puede no estar saliendo como el cuerpo técnico espera, y por lo tanto, ciertas indicaciones desde la banda pueden corregir los errores y favorecer el cambio de rumbo del partido en cuestión.


A pesar de que se puede considerar adecuado y beneficioso este tipo de consejos o advertencias desde el área técnica, los entrenadores y miembros del cuerpo técnico deberían tener en cuenta ciertas conductas o hábitos a desarrollar cuando se dan este tipo de acciones. Junto con los hábitos generales, también tienen que saber a qué tipo de jugador le están dando la indicación, en qué momento del partido y de la temporada están ejerciendo estas observaciones, que hay padres y familiares en las gradas... Para tener un poco más clara la idea que comentamos, veremos a continuación las conductas básicas que es aconsejable que pongan en práctica todos los entrenadores de cualquier categoría y edad.


Conductas básicas a tener en cuenta


  • Transmitir mensajes positivos: la mayoría de las personas integradas en el mundo del fútbol opinarán que es bueno dar indicaciones a los jugadores cuando cometen un error o escogen una mala alternativa que implica perder el balón o fallar un pase. Los jugadores están en constante aprendizaje y cometer fallos y que te digan el por qué y también la solución, forma parte de esta evolución. Pero lo que deberían potenciar los entrenadores son los mensajes positivos: aunque una acción no haya salido como esperábamos, es favorecedor el intentarlo una y otra vez con insistencia. Este es el mensaje que deberían trasladar a los jugadores durante los partidos y por supuesto durante los entrenamientos.


  • Reconocer los logros: si los entrenadores aportan indicaciones para mejorar ciertos aspectos, también deberían lanzar mensajes reconociendo diferentes logros de la plantila con cierta frecuencia. Después de un buen pase o un gran desmarque, es oportuno reconocer esa acción para motivar al jugador y recordándole que esa es una buena manera de realizar ese tipo de acciones.


  • No repetir el mismo mensaje: si una estrategia está saliendo peor de lo que se había planeado, probablemente no cambiará rápidamente por mucho que se reitere el mismo mensaje una y otra vez. Esto puede provocar que los jugadores se ofusquen y sea más complicado revertir la situación. Para el mismo objetivo el entrenador puede utilizar diferentes mensajes que ayudarán a no crear esa sensación en la plantilla.


  • Ensalzar el trabajo en equipo: es recomendable también, aplaudir con cierta regularidad el buen trabajo en equipo que se esté desempeñando, o simplemente enviar mensajes de ánimo a toda la plantilla en general. No olvidemos que el fútbol es un deporte de equipo en el que todos perderán o todos ganarán.


  • No generar polémica: un hábito general a tener en cuenta por todos los entrenadores, debería ser el mantener un comportamiento que evite al máximo la tensión o la polémica. Las discusiones con el árbitro o el entrenador rival y este tipo de acciones pueden perjudicar al equipo con una influencia negativa para el partido y dándoles un ejemplo para nada recomendable ni adecuado.



Ya hemos comentado en otros artículos, que los entrenadores también son formadores y por lo tanto, del mismo modo, tienen que fomentar este tipo de conductas entre sus jugadores. Y por último, no podemos olvidar que en muchas ocasiones, estamos hablando de una plantilla formada por niños y niñas en la que el objetivo final para los entrenadores debería ser su diversión y aprendizaje.

Volver
Contenido relacionado