Conductas para tener éxito con el equipo

Como ya hemos comentado en repetidas ocasiones, potenciar la idea de grupo o equipo es una de las tareas más importantes que puede llevar a cabo la figura del entrenador y el cuerpo técnico. Un grupo unido quizás puede conseguir mejores resultados que con los aspectos puramente técnicos o basados en la táctica

Todos sabemos que instintivamente cuando tenemos delante un equipo de fútbol, ya sea el nuestro o el rival, nos fijamos en los jugadores que a nuestro entender tienen más cualidades y/o capacidades técnicas. La verdad es que este tipo de jugadores son muy importantes para nuestro equipo durante el transcurso de la temporada y probablemente acaben teniendo más responsabilidades que el resto de la plantilla. Pueden tener incluso ciertos cometidos que ni tenen otros jugadores del grupo y que puede que tampoco conozcan.


Por lo tanto, reconociendo que la calidad de los jugadores es fundamental, debemos estimular otras características o conductas que nos ayudarán mucho cuando la calidad no esté tan presente o a nuestro equipo le cueste mostrarla. Si conseguimos favorecer estas conductas crearemos un grupo más unido que luchará por los mismo objetivos desde esa perspectiva de unidad y cohesión, lo que seguramente implicará obtener mejores resultados. Además todos conocemos ejemplos de equipos profesionales que suplen su cierta falta de calidad con un trabajo en equipo impresionante.


Claves para mejorar el grupo y tener éxito


  • pertenencia: la capacidad que tengamos para hacer que los jugdores de la plantilla tengan un sentimiento de pertenencia a un grupo es quizás la conducta más relevante a llevar a cabo. Ese sentimiento puede hacer magia, y puede ayudar al equipo durante todos los momentos de la temporada. Cuando sientan que una parte del equipo es "suya" lucharán con muchas más ganas.
  • confianza: nuestros jugadores tienen que saber que pueden dar mucho de sí mismos. Que todos son muy importantes para el equipo. El cuerpo técnico tiene que mostrar la convicción y seguridad que tiene en toda su plantilla y en sus capacidades. Si los jugadores tienen la confianza necesaria se atreverán más y con el paso de las semanas su evolución y rendimiento será creciente.
  • potestad: el entrenador y sus ayudantes deciden el sistema de juego que quieren emplear, la estrategia a seguir, la táctica a desarrollar, etc. Pero es muy relevante considerar las opiniones de los jugadores, que son los que están "dentro" del campo y los que tienen sensaciones relativamente distintas al entrenador. Que el grupo tenga esa potestad para opinar, ayudará al cuerpo técnico a tener una visión más amplia de lo que sucede y probablemente sirva para realizar ligeros retoques en la toma de decisiones que previsiblemente aumentará la implicación de la plantilla.
  • objetivos comunes: el propósito general o la meta del equipo ha de ser el mismo para todos. Lógicamente en función de la posición en el campo, de las características individuales y de la situación particular de cada momento, cada jugador tendrá diferentes objetivos individuales con los que intentar llegar a la aspiración global del equipo.
  • diversidad: las diferentes maneras de jugar de los integrantes de la plantilla, las distinas formas de enfrentarse a los problemas que puedan surgir, los modos de digerir las victorias o derrotas, las variadas características físicas... han de favorecer al entrenador porque le ofrece la posibilidad de sacar mucho rendimiento a la posible diversidad de su plantilla y a sus factibles combinaciones. Cuanta más diversidad ofrezca una plantilla, más opciones exisitirán para conseguir los objetivos.
  • comunicación: es imprescindible que la comunicación se constante, clara y positiva. El entrenador tiene que saber cómo están sus jugadores, qué piensan, qué les gustaría hacer o practicar... Los jugadores, a su vez, también tienen que ser conscientes de qué quiere el entrenador, qué busca en ellos, cuál es su visión del juego.... Todo esto se consigue fomentando una buena comunicación dentro del grupo y en según que categorías, también serán necesarias unas buenas dotes comunicativas para con los padres: también tienen el derecho y la obligación de saber que está pasando en todo momento.



Si conseguimos que estos hábitos estén presentes en nuestro equipo, conseguir el éxito será mucho más factible. Además, y como hemos comentado en varias ocasiones, estas características también son aplicables a la vida en general, por lo que ayudarán a un crecimiento personal tanto a los jugadores como a los integrantes del cuerpo técnico.


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