Claves para que las sesiones de entrenamiento sean más atractivas

Para que los entrenamientos acaben siendo divertidos y conseguir así uno de los objetivos básicos de cualquier sesión, los entrenadores deberán tener en cuenta diversos aspectos a potenciar.

Cuando se planifican las distintas sesiones de entrenamiento muchos entrenadores tienden a focalizar en exceso su trabajo en los aspectos más técnicos o tácticos que, por diversas circunstancias, creen que deberían potenciar en su equipo. A pesar de que este planteamiento no es del todo incorrecto, los entrenadores y miembros del cuerpo técnico también deberían plantearse una serie de preguntas que les permitan organizar sesiones en las que sus jugadores acaben disfrutando. Si creen que con su planificación de la sesión sus jugadores tienen la opción de aprender pasándoselo bien e incluso ellos mismos disfrutarían con una sesión similar, podríamos decir que han enfocado bien la próxima sesión de entrenamiento. Y aunque hay momentos de trabajo más específico y sabiendo que los jugadores deben ser conscientes de que los entrenamientos son para aprender y trabajar, la diversión general y el buen ambiente siempre debería estar presente.


Fomentar la libertad

Aunque las sesiones deben tener una cierta estructura, en los equipos más jóvenes es aconsejable programar entrenamientos más fluídos. Para conseguirlo, los entrenadores pueden dejar unos minutos de tiempo libre con el balón al inicio de la sesión o permitir al equipo escoger el último ejercicio del entrenamiento. Esto mejorará el ambiente en general y los jugadores tendrán una cierta sensación de libertad que ayudará a que el resto de ejercicios se realicen de una mejor manera.


Potenciar la interacción

Dentro de la planificación y organización necesarias para un entrenamiento, los entrenadores deberían incluir momentos o situaciones para poder interactuar con el grupo e incluso con algunos jugadores de manera individual. Es importante crear el ambiente necesario para poder llegar a conocer a los jugadores y que ellos mismos se sientan cómodos con el resto de compañeros y con el cuerpo técnico. En este sentido, es necesario tener en cuenta los distintos tipos de interacción que se producirán ya que podrán darse conversaciones tanto de aspectos futbolísticos como personales.


Permitir los errores

Al formar parte del proceso de aprendizaje de los jugadores, incluso en el nivel más alto, el entrenador debe saber gestionar los momentos posteriores al error y ser consecuente con los objetivos que exige y las capacidades de la plantilla. Aconsejar después de un fallo e intentar que el jugador no le dé más vueltas a la cabeza de las necesarias, serán conductas clave para que los errores impliquen un crecimiento de los jugadores.


Potenciar el aspecto psicológico

Si el entrenador incluye elementos y componentes divertidos en la medida de lo posible, el ambiente en general también mejorará. Y si el entrenamiento empieza y/o acaba psicológicamente de la mejor manera posible, probablemente se tendrán más opciones de que la sesión transcurra de forma correcta o que acabe de la mejor manera posible provocando que los jugadores acaben con una buena sensación y tengan ganas del próximo entrenamiento.


Estimular la iniciativa

Junto con la sensación de libertad, la iniciativa que puedan tomar los jugadores puede ayudar a que mantengan la concentración y motivacion por la sesión. Con ejercicios en los que sea necesaria su iniciativa o con su participación en la toma de decisiones, existirán más opciones para conseguir el deseado desarrollo de las habilidades físico-técnicas y mentales de los jugadores.

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