Cómo puede un entrenador ayudar a un jugador tímido?

Ante jugadores más introvertidos que otros, los entrenadores deberán emplear ciertas tácticas para que relación con estos jugadores sea fundamental en el desarrollo de los mismos.

En un equipo de fútbol base podemos encontrar en los jugadores muchas maneras de ser o de actuar. Algunas de ellas y a pesar de la temprana edad, serán un buen presagio de cómo será la persona cuando se haga más mayor o por el contrario demostrarán que esa persona en cuestión necesita un nuevo giro en la formación que todo entrenador puede y debe transmitir.


También hay ciertas maneras de ser o características individuales que no se pueden considerar ni buenas ni malas pero con las que es deseable trabajar para tratar de sacar el máximo provecho de los aspectos positivos y reducir al mínimo lo que se puede considerar como más desfavorable.


Una de las formas de ser más típicas en este sentido, es la que nos encontramos cuando en un jugador de nuestro equipo destaca su timidez por encima de otras virtudes o caracterísitcas. Y como decíamos antes, esta particularidad no se puede considerar un defecto aunque es cierto que los entrenadores deberían poner empeño en que esta cualidad se mostrara en su justa medida.

Consejos para ayudar a los futbolistas tímidos

Para poder conseguir reducir la timidez de los jugadores que la padecen, existen muchos métodos y tácticas basadas en estudios oficiales que se pueden plantear. Sin embargo, las opciones de los entrenadores se pueden basar en acciones mucho más básicas que también serán muy beneficiosas.


  • Preguntar por sus otras aficiones: si observamos que un jugador es tímido, el entrenador puede intentar ayudar al futbolista hablando con él en privado sobre sus otros pasatiempos o aficiones. Es probable que poco a poco el jugador adquiera más confianza y seguridad y seguro que le vendrá bien para la relación con sus compañeros.


  • Plantarle ciertas tareas: para mejorar cualquier aspecto que sea complicado de nuestra vida, es necesario poner empeño en trabajar para mejorarlo. Si al jugador en cuestión se le ofrece la posibilidad de ir realizando pequeños actos para ir ganando confianza, la timidez puede que vaya desapareciendo poco a poco. Hacerle preguntas cortas o ponerle de ejemplo de algo bueno puede ayudar en este sentido.


  • No exigirle ciertas tareas: siguiendo con la idea anterior, es importante que las tareas o pequeñas acciones no impliquen un efecto contrario al deseado. Si el jugador acaba cogiéndole miedo o demasiado respeto a las tareas propuestas, la timidez probablemete irá en aumento.


  • Fomentar la unión del grupo: un grupo unido puede ayudar a disminuir la timidez porque tener un gran sentimiento de pertenencia a un buen grupo puede ayudar a ganar autoconfianza y a sentirse más cómodo. Esto ayudará a que los jugadores tímidos vayan atreviéndose a más cosas en todos los sentidos.
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