Análisis de las posiciones en el fútbol base: los centrocampistas y su necesaria aportación en ataque y en defensa

La semana pasada hablamos de la importancia de potenciar la posición de los laterales. Siguiendo con los breves análisis de las diferentes posiciones dentro del terreno de juego, esta semana hablaremos de los centrocampistas y de su todavía más relevancia en el juego de un equipo.

En el artículo anterior analizamos brevemente los aspectos ofensivos y defensivos de la posición que ocupan los defensas laterales y de lo aconsejable que sería el potenciar esta posición y todas sus variantes tácticas. Esta semana hablaremos de los centrocampistas y de la capacidad que tiene esta posición para aumentar en gran medida las opciones de alcanzar los objetivos propuestos por un equipo.


Personalmente creo que podría considerarse la posición más importante dentro de un equipo porque además de que los jugadores del centro del campo pueden hacer que juegue bien un equipo, hay muchas variantes estratégicas y tácticas dentro de esta posición. Nos podemos encontrar al mediocentro-líbero que juega por delante de la defensa, al mediocentro puramente defensivo, a los típicos interiores, a los jugadores que utilizan más la banda y estiran al equipo, etc. Además, la mayoría de estos jugadores también tienen tareas defensivas esenciales durante el transcurso de los partidos.



Los centrocampistas


Independientemente del tipo de centrocampista con el que uno quiera trabajar, existen unos principios básicos que todos y cada uno de ellos debería cumplir. Y sus funciones son primordiales porque si trabajan correctamente, es muy probable que el equipo (defensa - centro del campo - delantera) esté lo más compensado posible. 


Aspectos defensivos


Como decíamos antes, aunque estemos analizando al líbero o al interior por la derecha, todos los jugadores que participen en esas posiciones deberán tener en cuenta los siguientes principios defensivos básicos:


  • Cerrar bien los espacios: como pasaba con los laterales, los centrocampistas deben cerrar o limitar al máximo los espacios interiores para evitar los pases entre líneas del equipo rival. Es preferible ceder la banda cuando se sigue una estrategia de no realizar una alta presión. El equipo tiene que estar compacto es una expresión muy utilizada pero muy importante para mantener equilibrado al equipo.
  • Estar atentos a la presión: los jugadores del centro del campo son los segundos que iniciarán la presión en campo rival, por eso están obligados a estar muy atentos cuando los delanteros inician esa presión, para no dejarlos solos y no descompensar al equipo.
  • Cometer posibles faltas: siempre sin ánimo de hacer daño y, siendo el último recurso a utilizar, es trascendente en muchas ocasiones que los centrocampistas cometan ciertas faltas defensivas necesarias lo más cerca posible del área rival, para impedir un contragolpe y permitir al equipo reorganizarse y empezar concentrado la siguiente jugada.
  • Basculación: en jugadas defensivas, la basculación es básica para continuar manteniendo el equilibrio del equipo. Se otorgarán menos espacios interiores, se trabajará en equipo el aspecto físico y permitirá ejecutar las acciones defensivas de forma más controlada.


Aspectos ofensivos

En cuanto a las actuaciones en ataque, es importante que los jugores tengan presente lo siguiente:


  • Dar opciones de pase: igual que en las otras posiciones, los centrocampistas deben de estar en continuo movimiento para dar opciones de pase a sus defensas y a sus compañeros en el centro. Si son el enlace entre defensa y delantera, tienen la obligación de moverse constantemente para facilitar las opciones a los jugadores que tengan el balón. Además, con sus continuos movimientos obligarán al rival a bascular mucho más y podrán provocar que aparezcan más espacios.
  • Saber leer los momentos del partido: dependiendo de la situación del juego, los jugadores del centro del campo deberán ser muy conscientes del momento del partido y de la situación para saber qué opciones son mejores para el equipo. Adicionalmente a la estrategia buscada por el entrenador, tienen la misión de saber si es mejor intentar jugar rápido a uno o dos toques o por el contrario si es preferible procurar tranquilizar el ritmo y calmar el partido.
  • Probar disparos de media distancia: es muy significativo para cualquier equipo entender que los goles de los centrocampistas ayudan mucho a lo largo de toda la temporada. Es básico que estos jugadores prueben de vez en cuando el disparo a portería. Pueden coger desprevenidos a los rivales y además de marcar, pueden provocar segundas jugadas, saques de esquina, rebotes favorables, etc.



Si los entrenadores consiguen que todos los jugadores que ocupan estas posiciones tengan estos hábitos como habituales, será más factible conseguir el deseado equilibrio que persigue cualquier equipo de fútbol. Además, de esta manera se podrá alcanzar un buen trabajo en equipo iniciado por la defensa y acabado por la delantera en las acciones ofensivas y al revés en las laborales en defensa.

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