5 ejercicios para mejorar aspectos tácticos

Además de la técnica y el aspecto físico de los jugadores, en cualquier categoría también es muy importante que los entrenadores pongan cierto entusiasmo en transmitir los fundamentos básicos de la táctica dentro del fútbol.

Cuando un entrenador o entrenadora empieza su carrera en un equipo de fútbol base, probablemente tendrá como uno de sus objetivos prioritarios para la temporada, mejorar el rendimiento de su plantilla en base a los aspectos técnicos que todo jugador debería poseer como mínimo. Cuando un cuerpo técnico dirige a un grupo de jugadores de muy temprana edad, todo lo relacionado con las estrategias tácticas quizás queda en un segundo plano, y aunque parece que tiene lógica, los entrenadores deben ir enseñando poco a poco la táctica más fundamental.


Muchos de estos hábitos tácticos son inherentes a cada propia acción técnica, por lo que los jugadores los irán adquiriendo de manera prácticamente automática. Además de ir recordando constantemente su importancia, los entrenadores deben ir añadiendo ejercicios y prácticas para potenciar el resto de hábitos que es más complicado que la plantilla los tenga presentes.


Ante la diferencia entre la táctica ofensiva y la defensiva, vamos a ver varios ejemplos de ejercicios para practicar durante los entrenamientos que ayudarán a mejorar una u otra.


Ejercicios básicos para mejorar aspectos tácticos


  • Rondo con superioridad - Objetivos tácticos: desmarques, presión, paredes y apoyos.

En una zona determinada, hay dos equipos (uno formado por tres jugadores y el otro por cuatro). Fuera de la zona hay dos jugadores más de apoyo que solo puede jugar con el equipo formado por tres jugadores y que tiene como objetivo básico mantener la posesión del balón.


  • Potenciar líneas de pase - Objetivos tácticos: desmarques, espacios libres y paredes.

Se crean cuatro zonas cuadradas separadas por una gran franja central. En cada cuadrado se coloca un jugador ofensivo y en los límites un jugador rival defensivo. Otro jugador ofensivo se colocará en la franja central y tendrán como objetivo mantener la posesión del balón, mientras que los jugadores defensivos solamente podrán entrar en su cuadrado a defender cuando el balón esté en esa zona determinada.


  • Escapar del marcaje - Objetivos tácticos: desmarques, espacios libres, ayudas permanentes y marcaje al hombre.

El portero se coloca en la portería y se añaden tres jugadores atacantes, tres defensores y un jugador comodín que jugará con los dos equipos pero que no podrá superar una línea imaginaria pero si podrá tirar a porteria. Los atacantes deberán moverse constantemente para escapar de los defensa apoyándose también con el comodín.


  • Tirar conos por parejas - Objetivos tácticos: marcaje, temporización, progresión en el campo y cambio de fase ataque/defensa.

Los jugadores se distribuyen en dos equipos y se emparejan con otro del equipo rival. Cada pareja tiene un balón y fuera de la zona de juego hay unos conos que tienen que tirar los equipos con el balón y en función de su posición, tendrán una puntuación u otra.


  • Dos contra uno en espacio reducido - Objetivos tácticos: progesión en el campo, temporización y cobertura.

En un gran rectangulo dividido en dos partes, se colocan dos atacantes y un defensor en cada una de las partes. El objetivo es que los atacantes atraviesen la línea de fondo. Si no lo consiguen por pérdida de balón o porque sale por las líneas laterales, los atacantes pasarán a ser los nuevos defensores.



Para que los jugadores y jugadoras más jóvenes continúen vinculados al mundo del fútbol, lo más importante es que se diviertan y que vean que van mejorando técnicamente. Pero los entrenadores no pueden olvidar que tienen también como objetivo transmitir los conocimientos de la táctica a su plantila para intentar que la formación sea lo más completa posible. Además y como sucede en muchas otras ocasiones dentro del fútbol, estas acciones tácticas que pueden parecer menos relevantes, también ayudarán a formar a los jugadores como personas. Los movimientos de apoyo al compañero, de presión junto con el equipo o los movimientos de cobertura son acciones de equipo que ayudarán a conseguir ese otro objetivo. 

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