5 consejos para motivar a un equipo de fútbol

La motivación es una cualidad que puede tambalearse cuando se practica fútbol. Es por esto que los entrenadores deben buscar herramientas para animarlos.

Desde el momento en que alguien se dispone a practicar un deporte empieza un camino largo por recorrer. El esfuerzo no se hace notorio de forma inmediata, y es por esto que los atletas suelen tener épocas de desmotivación. Para disminuir estos altibajos, el entrenador puede recurrir a algunas estrategias eficaces.

¿Qué es la motivación?

La palabra motivación proviene de la raíz latina motivus que se traduce como movimiento. Por ende, se entiende por motivación el estado psicológico que impulsa y mantiene a un individuo en acción para alcanzar una meta. Sin embargo, esta tendencia en el pensamiento del hombre no solo se encuentra relacionada con el alcance de objetivos.


Existe la motivación por afiliación que es la conducta orientada hacia la búsqueda de un sentido de pertenencia a un grupo o equipo. Aunado a ello, los deportistas también suelen experimentar la motivación de competencia, cuya característica es la inclinación a perfeccionarse en el ámbito desempeñado. Sin importar de cuál se trate, todas ellas forman parte importante en la determinación y la constancia que llevan a conseguir un objetivo.

5 consejos para motivar a un equipo

  1. Recompensar el logro: el reconocimiento en la evolución positiva de los alumnos es fundamental para avivar la motivación de competencia. Esto trabaja su autoestima, se sentirán capaces de lograr objetivos más difíciles. El entrenador debe encargarse de premiar adecuadamente a sus pupilos.
  2. Hacer un ambiente agradable: es preponderante mantener un entorno limpio y ordenado que invite a entrenar. Recordemos que ese lugar será un área de encuentro cotidiano, por lo que debe verse lo mejor posible. Asimismo, el entrenador tiene que intentar entrar al campo con buena energía para que los chicos se contagien de ello.
  3. Poner metas cortas: es más fácil percatarse del progreso individual cuando nos fijamos metas cortas. Este mecanismo funciona para que los equipos se sientan orgullosos de lo que han obtenido en tan poco tiempo. Tal situación los llevará a continuar porque han visto un cambio significativo.
  4. Buscar la integración del equipo: el fútbol es un deporte grupal, de modo que se deben reforzar los lazos entre los jugadores. Es preciso establecer objetivos que los incluyan a todos para que se sientan respaldados por sus compañeros. Trabajar en la comunicación es fundamental puesto que se formará un entorno más empático, al cual los futbolistas siempre querrán volver.
  5. Entrenamiento planificado: no existe un factor que cause mayor desmotivación que el desorden en la planificación del entrenamiento. Los jugadores se sentirán perdidos, no sabrán qué ordenes ejecutar y no verán mejoras en su rendimiento. Esto se puede evitar haciendo un organigrama que sirva de guía para la instrucción diaria.

Tipos de motivación

La psicología reconoce dos clases de motivación, una de ellas es la intrínseca, que consiste en los estímulos internos que tiene la persona para desarrollar una actividad. Ésta suele tener como base la satisfacción que produce su ejecución. Con ella convive la motivación extrínseca, conformada por un incentivo de afuera que nos lleva a realizar ciertas acciones. Ambas son igual de necesarias puesto que se retroalimentan, pero el entrenador de un equipo debe trabajar en la última. Los jugadores entraron al club por una motivación intrínseca, ahora solo queda reforzarla con herramientas externas.


La motivación es una pieza que no puede faltar ante cualquier empresa que nos dispongamos a conseguir. En el caso de un equipo se deben promover ideas, ejercicios e incluso emociones que los vinculen hacia el mejoramiento de sus condiciones. La clave está en compartir las experiencias, buscar soluciones a los problemas y salir de ellos con una preparación profesional superior que los empuje a continuar.

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